
A medida que nos adentramos en la historia de nuestro querido distrito de Latina, encontramos cosas cada vez más sorprendentes. La última aventura nos ha llevado hasta uno de los personajes más relevantes de la historia de la cultura ya no española, sino universal. Estamos hablando Francisco de Goya, insigne pintor nacido en Zaragoza, que vivió en la segunda mitad del siglo XVIII, y hasta bien entrado el siglo XIX, y que abrió la puerta a la pintura contemporánea. Como todos le conocemos, como todos hemos visto en numerosas ocasiones sus obras, sobran las presentaciones.
Quizá recordaréis que Goya, ya en su vejez, se instaló en un lugar conocido como la Quinta del Sordo (en el grabado de la derecha podéis ver el aspecto que tenía entonces), lugar donde realizó algunas de sus obras más extrañas, sorprendentes y misteriosas, las llamadas Pinturas Negras. Era una villa propiedad de un señor que era sordo (de ahí el nombre) y en la que cual vivió Goya desde 1819 hasta 1824, año en que el pintor tuvo que huir a Francia por temor a las represalias políticas a raíz de la caída del general Rafael de Riego, abanderado de la causal liberal en España como Goya.
Lo que hemos descubierto es que la villa en cuestión, la Quinta del Sordo, estaba en nuestro barrio de Puerta del Ángel, junto a la ribera del Manzanares, en la actual confluencia de las calles Saavedra Fajardo y Pablo Casal (más abajo tenéis un mapa donde podréis verlo bien). A la izquierda tenéis el edificio que se levanta hoy en su lugar, el número 32 de la calle Saavedra Fajardo, un lugar con unas vistas preciosas del río y del Palacio Real. En el bajo está la cervecería La Estación. A la altura de la primera planta, una placa erigida por el ayuntamiento de Madrid recuerda el antiguo emplazamiento de la casa de Goya con el siguiente texto:
En este lugar estuvo la Quinta del Sordo, donde vivió Francisco de Goya de 1819 a 1824 y en ella realizó las pinturas negras.

Nos ha sorprendido que la localización de un lugar tan emblemático sea hoy tan desconocida. Es cierto que, en la actualidad, no hay mucho que ver, a excepción de la placa conmemorativa. Pero, si dejamos volar la imaginación, quizá seamos capaces de sentir el espectro de Goya deambulando por la calle, deteniéndose junto al río para observarlo detenidamente mientras intenta luchar con los monstruos que atormentan su mente.
Localización del lugar donde estuvo la Quinta del Sordo:
Ver La Quinta del Sordo en un mapa más grande

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