Jueves febrero 24, 2011 15:57
La nueva Ordenanza del Ruido: es la guerra
Publicado por blogger como Noticias
El pasado lunes día 11, la céntrica plaza del Ángel fue el escenario donde se libró una batalla más en la guerra que ha suscitado la nueva Ordenanza del Ruido del Ayuntamiento de Madrid. Aquel viernes por la tarde, grupos de músicos se concentraron para protestar contra una normativa que, en su opinión, coarta sus libertades y criminaliza una actividad honesta, como es tocar en la calle, que no hace ningún daño a nadie. Interpretando temas como Yes Sir o You Shook Me, consiguieron llamar la atención de los transeúntes y de los medios de comunicación.
Desde entonces, los acontecimientos se han acelerado. En apenas diez días, se han producidos protestas contra la nueva ordenanza por toda la capital, incluida una manifestación en la Puerta del Sol. El problema reside en que, según la redacción inicial de la ordenanza, se prohibirán en nuestras calles todas las actuaciones que incluyan amplificadores o instrumentos de percusión. Aquellos que no cumplan la nueva regulación, serán sancionados con multas que podrán llegar hasta los 750€. Según los músicos, y buena parte de la oposición, eso hará que las actuaciones en la calle sean prácticamente inexistentes.
La protesta ha sido tan intensa que el Ayuntamiento ha modificado en parte la redacción de la ley, haciendo que buena parte de los músicos desconvoque las protestas. Sin embargo, ahora el conflicto está con algunas asociaciones de vecinos, que consideran la redacción de la ordenanza demasiado blanda. Afirman que, al permitir actuaciones callejeras sin licencia, siempre que no superen un nivel estipulado de decibelios, las calles se llenarán de actuaciones difíciles de controlar que agravarán los problemas de contaminación acústica ya existentes y no les dejarán dormir.
Y ahí estamos, queridos amigos. Con cuestiones pendientes sobre cómo medir el volumen de la música de una forma eficiente, la concesión de licencias para instrumentos de percusión… Este tipo de problemas son siempre muy espinosos, porque hay que llegar a una solución de compromiso que satisfaga al mayor número de personas.
Desde este blog, creemos que hay que defender las expresiones culturales públicas todo lo posible. En relación a este asunto, siempre nos acordamos de lo que sucede invariablemente todos los años últimamente en los carnavales de Tenerife. Unos cuantos vecinos denuncian a las autoridades el ruido que provocan los desfiles y piden que se cancelen por entender que su derecho a descansar en su propia casa es más importante. Y las autoridades les siguen la corriente. Con esta forma de pensar y de hacer política, corremos el riesgo de convertir nuestras calles en lugares muertos, ausentes de vida, en los que, eso sí, será posible pasear escuchando únicamente el hermoso sonido de los motores de los coches.
Sin embargo, estamos de acuerdo en que es necesario establecer unos límites razonables de horarios y de intensidad de volumen.
Pero, sobre todo, entendemos que no existen las soluciones perfectas, por lo que cada uno debe ceder un poco, aunque le cueste, y ser generoso, porque a la larga será mejor para todos.


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